AQUAMACIÓN, técnica funeraria eco sustentable

ROBERTO CIENFUEGOS / REVISTA TQV

El director de Operaciones de Gayosso, Alejandro Sosa, destaca el
compromiso innovador de esta firma fundada hace casi 150 años.
Cenizas puras, limpias y libres de agentes patógenos

La firma funeraria Gayosso, la empresa en su tipo número uno del país y la octava a escala mundial, confirmó el lanzamiento de un nuevo paquete integral: la aquamación, un proceso basado en la hidrólisis alcalina, bastante sencillo, más económico y por el cual se reintegra el cuerpo humano a la Madre Tierra en un procedimiento 100 por ciento amigable con el medio ambiente.

“Seguimos innovando”, comenta el director de Operaciones de Gayosso, Alejandro Sosa, en una entrevista en la casa matriz de esta agencia
funeraria fundada hace casi 150 años y que hoy día ofrece “cosas que nadie más puede ofrecer en México”.

Sosa explica que la aquamación es la hidrólisis alcalina, una tecnología mediante la cual “aceleramos el proceso de degradación natural de un cuerpo a base de agua, a base de temperatura y de elemento alcalinos”.
Al cabo de seis horas, el tiempo que consume el proceso, que incluye un ritual en una sala del último adiós, los deudos reciben las cenizas del
ser querido.

“Son cenizas más
puras y más limpias porque
no hay agentes patógenos”

Alejandro Sosa,
Director de Operaciones / Grupo Gayosso.

De manera similar como ocurre en la cremación, las familias reciben una urna con cenizas que pueden depositar donde decidan, plantar en un árbol, o lanzarlas a las montañas o el mar.


El procedimiento tendrá un costo hasta 15 por ciento menor a la cremación, entre otros ahorros. “Es un sistema que ahorra 70 por ciento de energía, sin ningún tipo de emisión atmosférica es totalmente amigable con el cuerpo porque es un método totalmente natural”, explica el ejecutivo de la firma.


“La tecnología se asemeja a lo que está en la Naturaleza y es lo que estamos logrando hacer”, señala al recordar que la aquamación surgió en Europa hace unos diez años, pero hoy día se usa en Canadá, España y diversas ciudades de Estados Unidos.


“Somos los primeros en
México y en América Latina en
impulsar esto”,
apunta Sosa.


Quien recuerda que en la antigüedad, el cuerpo era amortajado o envuelto en ciertas telas y lo depositaban bajo la tierra para que ésta hiciera su proceso natural. Pero a través del agua, a través de la temperatura y de
elementos alcalinos, el cuerpo se empieza a descomponer, las proteínas, los lípidos no generan ningún olor.


A TRAVÉS DE LA TEMPERATURA Y DE ELEMENTOS
ALCALINOS, EL CUERPO SE EMPIEZA A DESCOMPONER, LAS PROTEÍNAS, LOS LÍPIDOS Y FINALMENTE
EN UN LAPSO DE 10 A 15 AÑOS EL CUERPO VUELVE A
LA MADRE TIERRA.

Expone que buscan que los proyectos que arrancamos sean sustentables. “Estamos instalando iluminación con celdas solares para que sean sustentables. Estamos totalmente movidos por el tema ecológico”, que atraviesa hoy día las preocupaciones humanas.

Sosa argumenta que la firma tiene como norte “dar opciones a las familias mexicanas para que de acuerdo a sus creencias y de acuerdo a sus deseos puedan despedir a su ser querido. Hay quienes insisten en el cementerio” porque quieren visitar los camposantos, compartir espacios con sus seres queridos que ya partieron y hasta jugar fútbol.


El propósito, resume, “es brindarle alternativas”. Describe en ese sentido
el ritual creado en Gayosso mediante “una experiencia tanatológica para el cliente que se llama la sala del último adiós, donde se congregan las personas más cercanas y se tiene un momento muy íntimo”.


En la sala del último adiós, narra Sosa, “está el ataúd, tenemos de fondo el agua que se escucha, algunas palabras que se comparten, y donde la habitación se empieza a oscurecer un poco y se ilumina el conducto donde está el ataúd y se le pide al ser querido que se despide y que lo lleve al más allá, lo que sea que eso signifique para ellos”. Se trata de “un momento muy impactante para las personas y de esa forma se despiden de él. La gente que adopta estos nuevos sistemas busca mucho esto”. Incluso, dijo, un sacerdote católico preguntó sobre el proceso de acuamación y aún si había cenizas. “La iglesia (católica) no ha dicho nada en contra”, señala Sosa.

Fotografía Cortesía Grupo Gayosso.

En términos ambientales, dijo que la estrategia obedece totalmente a la búsqueda de mejoras ambientales. “Tratamos de evolucionar, no es porque nos haya llegado una norma señalando problemas para cremar o falta de cementerios, sino que buscamos nuevas tecnologías más amigables con el medio ambiente y en especial con el familiar finalmente en un lapso de 10 a 15 años el cuerpo vuelve a la madre tierra. Eso es lo que ocurre, es un proceso sumamente natural”.


El ejecutivo insiste en que han sondeado de manera parcial la eventual aceptación de la gente de este proceso, y lo que han encontrado los anima,
en particular porque la aquamación “sigue las normas de las ciudades verdes, del uso de led, porque elimina los

EL PROCEDIMIENTO SE PREVÉ ESTE MISMO AÑO, UN COSTO HASTA 15 POR CIENTO MENOR A LA CREMACIÓN, ENTRE OTROS AHORROS

https://www.gayosso.com/aquamacion/


Además, se trata de un residuo “sumamente
nutritivo para la tierra
. Como seres vivos somos nutritivos
para la tierra”
, expone Sosa.

Alejandro Sosa,
Director de Operaciones / Grupo Gayosso.


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